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    Eu daria minha vida... por volverte a ver

     
     
     
    Miro la mar tan calma,
    en estos días tan quietos...
     
    Y tu recuerdo aparece
    en la cresta de la ola,
    en el brillo de las aguas.
    En mis párpados cerrados.
     
    Recuerdo... de tu cara,
    los ojos,
    De tu cuerpo,
    tus hombros,
    tu pecho,
    tus brazos,
    tus piernas,
    tus nalgas,
    tu vientre.
     
    Tu urgencia,
    tu ansia.
     
    Abrazo mis brazos,
    no tengo tus brazos.
     
    Después de tí
    ya no hay nada
    Solo recuerdo tu cuerpo,
    tu cuerpo perfecto.
     
     
    No me reconozco.
    ¿Cómo se puede querer
    tanto a un cuerpo?
     
    Dios! ¡cómo te echo de menos!
     

    QUIEN MUERE?

     

    Hace unos años, mi hija mayor dejó el domicilio familiar para ir tras un amor. Pegado, en la puerta del frigorífico, me dejó su legado, decía así:

     

    " Quien muere?

    Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito, repitiendo todos los días los mismos trayectos. Quien no cambia de marca, no arriesga a vestir un color nuevo y no habla con quien no conoce.

    Muere lentamente quien hace de la televisión su gurú.

    Muere lentamente quien evita una pasión, quien prefiere el negro sobre el blanco y los puntos sobre las "íes" a un remolino de emociones, justamente las que rescatan el brillo de los ojos, sonrisas de los bostezos, corazones a los tropiezos y sentimientos.

    Muere lentamente quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo, quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien no se permite por lo menos una vez en la vida huir de los consejos sensatos.

    Muere lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no oye música, quien no encuentra la gracia en sí mismo.

    Muere lentamente quien destruye su amor propio, quien no se deja ayudar.

    Muere lentamente quien pasa los días quejándose de su mala suerte o de la lluvia incesante.

    Muere lentamente quien abandona un proyecto antes de iniciarlo, no pregunta de un asunto que desconoce o no responde cuando le indagan sobre algo que sabe.

    Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar.

    Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos una espléndida felicidad.

    Depende de cómo lo vivamos..."

     

    Desconozco su autor.

    Han pasado cinco años... aquella nota sigue pegada en la puerta del frigorífico recordándome cada día ... que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar.

    GRACIAS

    SEDIENTOS DE ABRAZOS

     

    El pasado domingo Rosa Montero escribió en "El ´País" un artículo llamado algo así como "todas aquellas mujeres manoseadas" (escribo de memoria). Fue mi hija quien me llamó la atención sobre él, me dijo simplemente, léelo.

    Leí con estupor aquéllo. Hablaba, citando a su vez un libro de Esther Tusquets, de generaciones de mujeres de este país en la postguerra, de la generación de los 50, de la de los 60, y puedo añadir yo ahora, de hasta al menos los primeros 70,

    GRACIAS ESTHER, GRACIAS ROSA POR PONERNOS VOZ.

    Se lo conté a mis hijas hace tiempo, aquel horror que vivimos las mujeres durante nuestra infancia y adolescencia, cómo salíamos a la calle, cómo entrábamos al transporte público como ovejas al matadero, sintiendo que no podíamos hacer nada. Y es que de eso en familia no se hablaba.

    Hablo del acoso, del abuso, de la agresión sexual a la que éramos sometidos por los hombres (adolescentes, jóvenes y maduros, sobre todo maduros) de aquella época.  Y éramos niñas, como mucho adolescentes. Hablo de las expresiones soeces, de los tocamientos y  del frotarse contra nosotras en la calle, y en los metros en hora punta, cuando no te puedes mover. No nos atrevíamos a decir nada, como mucho a mirar a ese macho, y su cara estaba impávida. No hace falta suspirar, gemir y gritar para tener sexo, se puede tener con cara de póker, eso lo aprendí ahí.

    Si alguna valiente se atrevía a decir algo le llegaba el insulto o el bofetón. Exactamente como cuenta Rosa, así lo viví. Como mucho trucos comentados entre las amigas, una decía, yo me llevo alfileres. ¿Cómo pudimos soportar aquéllo?. Para nosotras aquéllo era "lo normal". Así vivíamos, entre la repulsión , el silencio y la resignación, soportando aquella jauría de hombres sedientos de sexo, que sólo se atrevían con -o a quien solo les gustaban- las niñas. Pero como ella dice: un día aquello cesó, no se si es porque crecí o porque acabó simplemente.

    Se pregunta Rosa Montero cómo es posible que hubiera tanto pedófilo, y que cómo es posible que a pesar de aquéllo saliéramos tan bien.

    Hoy sé que efectivamente eso acabó (me lo cuentan mis hijas) salvo excepciones, claro. Cuando veo tanta denuncia sobre detalles que a mí, desde mi experiencia, me parecen tan nimios, no dejo de pensar que, si hubiéramos podido, en aquellos tiempos, medio país hubiera estado en la cárcel, y el otro medio en tratamiento psicológico.

    Cómo pudimos salir tan bien?

    No sé si salimos tan bien, pero salimos adelante.

    El ser humano, aunque herido, en cuestiones de afectos, siempre sale adelante. Raramente puede decir adiós al mundo y al amor porque si llega a ese punto pierde su esencia , y ya no le queda más que la muerte; quizás por eso hay quienes se suicidan; otros son, muertos vivientes. Como dice Eduardo Galeano, el hombre es un ser hambriento de amor, sediento de abrazos , añado yo.

    AMORES QUE MATAN 2

     

    Sí, muchos hombres están cambiando.

    En eso de la paternidad empieza a cumplirse uno de mis sueños: que los hombres se "feminizaran"; porque en mis ansias de igualdad que ya sentía desde mi infancia no se hallaba el deseo de que las mujeres fuéramos como hombres; más bien esperaba que éstos se parecieran al menos un poco a las mujeres, que tuvieran más sensibilidad, generosidad y empatía, que sientieran y demostraran el afecto. No me gustan las mujeres que parecen ser más machos que los propios machos, aborrezco que ejerzan el poder como machos, porque como ocurre siempre con los renegados, representan lo peor de lo imitado, son una caricatura. No, la igualdad de derechos no tiene nada que ver con eso.

    Y si algún cambio hay en los hombres algún reflejo debería haber en la sociedad, también en las mujeres. Ante un hombre que cuida de sus hijos igual que ella, no debería seguir considerándolos  solo suyos. Creo no obstante que salvo excepciones esa igualdad no es tal. Las empresas solo dejarán de primar el empleo del hombre sobre el de la mujer cuando se pidan tantos permisos de paternidad como de maternidad.

    Pero volvamos a los amores que matan, a esa especie de amor tóxico.

    En este corto espacio de tiempo aquí en este país ya ha muerto otra mujer, una madre a manos de su hijo; no veo mucho las noticias últimamente, es muy probable que haya habido alguna más. En este caso se da la circunstancia de que el asesino era un enfermo mental, y no sé si debo encuadrar esta muerte, al menos de forma completa, como un caso de violencia de género. Lo terrible es que aquí y ahora, desde esa etapa gloriosa de mi juventud, en que las mujeres teníamos que liberarnos -esto es, facilitar el sexo a los hombres, y trabajar doble jornada (la laboral más el cuidado de los hijos y demás familia y la casa)-, nuestros hijos debían ser educados en la ausencia de normas, y los enfermos mentales tenían que salir de los manicomios, ellos están sueltos. Fuera de las aberraciones de aquél sistema, lo aberrante es hoy que enfermos peligrosos para sí mismos y para los demás estén bajo el exclusivo cuidado de la familia (si se tiene).  No sé para cuando una reforma del sistema de salud mental. Mientras tanto seguirán existiendo familias y vecinos condenados de por vida.

    Fuera de estos casos... cómo muere esa mujer? esa pareja de ese hombre?. Muere lentamente y sin defenderse.

    Muere lentamente porque mucho antes de matarla físicamente la están matando día a día seguramente durante años, se va muriendo. Y no se defiende.

    Parece sorprendente que en esas muertas generalmente no se presenten signos de defensa. A la víctima se la mata por sorpresa, o de sorpresa; la que está conviviendo con su agresor no puede entender que "su amor", o la persona que amó, muchas veces el padre de sus hijos, pueda matarla. La víctima de malos tratos que sigue viva, muchas veces es por suerte, porque no recibió un mal golpe, porque huyó a tiempo. Después continuará su agonía, esta vez como ex pareja.

    ¿Qué hace continuar durante tanto tiempo a una mujer con ese amor tan tóxico que puede llegar a perder la vida?.

    Y es que le quieres, al principio le quieres, más tarde le tendrás miedo pero al principio le quieres. Comienzas a observar que las cosas  no van bien, que él empieza a cercarte como a una presa, que no puedes salir sin ser interrogada, que no puedes volver sin ser interrogada, que no puedes tener opinión distinta porque eso es una ofensa para él, que no puedes tener amigos propios porque no son suyos, que empieza a humillarte y ridiculizarte ante los demás, incluidos los propios hijos,;que en su opinión nunca le respetas lo suficiente, ni le quieres lo suficiente, ni te atrae lo suficiente. Y llega el primer golpe. Y no te lo crees, y te pide perdón y te dice cuánto te quiere, que no puede vivir sin tí. Y le perdonas. No sabes que te acabas de meter en la trampa. Así, día a día como una araña tejiendo su tela alrededor de su presa, te inmoviliza y te asfixia, cada día más, hasta el zarpazo final.

    Y no es que en ese largo proceso no te hayas quejado, te hayas resistido. Hay un largo calvario de lágrimas y reproches, de terribles discusiones en que clamas por tu dignidad. Pero esos finos hilos que te atan se van apretando cada vez más, la manipulación que ejerce el maltratador es tal que llegas a pensar como él dice que quizás estés loca, que quizás seas tú la mala y él una pobre víctima. Porque además él te da pena, porque sabes que también sufre. Y el día que ya no puedes más, de verdad ,no puedes más -porque ya se lo has dicho antes muchas veces ( y te das cuenta de que el sufrimiento que eres capaz de soportar es infinito)- él te dice que él no es nada sin tí y tú nada sin él. Y aunque clamas en tu interior que tú eres alguien sin él, presientes que él no es nada sin tí... y te vuelve a dar pena.

    Hasta que un incidente nimio provoca una vez más su ira, pero esta vez de forma incontenible. Ese día sabes que te va a matar.

    Si sigues viva es porque tienes suerte, y además la aprovechaste, sabes que no tendrás otra oportunidad. Ahí es cuando se acaba por fin ese amor tóxico.

    Y qué remedio hay contra ésto?. Las soluciones legales existentes no están solucionando nada. Se han endurecido las penas pero no se han reducido las muertes ni los casos de maltrato. Algo hay que hacer pero no me parece que éste sea el camino. Esos hombres no suelen terminar en la cárcel y en los pocos casos que ésto ocurre no están ahí para siempre.

    La mayoría de las denuncias se retiran por las propias víctimas, sea porque aún no han tomado realmente la decisión final sea porque no quieren ver a sus parejas o sus ex parejas en la cárcel (con lo que ésto conlleva además de la privación de libertad, pérdida de empleo y antecedentes penales); la mayor parte de las veces lo único que quieren es que desaparezcan de sus vidas, que no vuelvan a acercarse a ellas nunca más. Y la medida de alejamiento existe, pero el que quiere la infringe. No veo otro modo de hacerla cumplir más que con medios electrónicos aplicados a él y a ella para evitar el encuentro; y ese encuentro solo se evitará si alguien es capaz de acudir en el tiempo previsto para impedirlo. ¿Demasiados medios personales y materiales para llevarlo a efecto?, demasiados se están gastando ya para nada, solo para archivar toneladas de papel. Hay que hacer algo y hay que hacerlo ya.

    Pero en el fondo ésto solo terminará cuando la sociedad cambie. Siempre me he preguntado por qué el hombre es tan propenso a utilizar la violencia, la violencia per se. Supongo que como casi siempre, genética y educación ( educación de la escuela, de la familia, de los medios de comunicación...)tienen su parte de culpa. El sexo masculino es el que posee más fuerza física de la especie. La fuerza bruta siempre se ha utilizado para someter a otros. Desde la fuerza ejercida por un país contra otros; desde un grupo social a otros, desde un tirano a todo un país; hasta la mitad del género humano contra la otra mitad.

    He llegado al convencimiento de que los hombres han de hacer un pacto íntimo con ellos mismos -un verdadero compromiso- con el fin de renunciar a la utilización de la fuerza física. Solo así asistiremos al fin de esta lacra.

    Amores que matan

    Ayer maldormí después de ver la página del evento de mi anterior entrada en este blog, ayudada es verdad por este trancazo de finales de invierno; mi idea había sido escribir sobre ello nada más levantarme; como normalmente hago desde hace tiempo, esperé a que se atemperaran mis impulsos.
     
    Hoy se ha publicado en "EL PAIS" un artículo sobre "amores tóxicos"... y además está esa idea que me corroe la cabeza desde hace tiempo. Intento poner las ideas en orden, será difícil, pero voy a ello, todo lo brevemente que pueda.
     
    No es sólo que haya muertes, existe el maltrato de hombre a mujer de una manera tan desmesurada que casi es normalizado; y lo existe en todos los paises, en todas las culturas, en todos los estratos sociales. Y sí, probablemente existen culturas o lugares donde esté más consentido social y legalmente hablando, pero existe en todos, en los más avanzados, en los más religiosos y en los más seculares, entre analfabetos y entre universitarios (en éstos últimos la vergüenza de la víctima hace que aún se oculte más y persista el daño). Si nos ceñimos a nuestro país las cifras son alarmantes, pero no nos quedemos solo (solo?) en las muertas.
     Me llama la atención en mi labor profesional diaria la edad de los maltratadores, cada vez más jóvenes se incorporan a las filas. La edad del maltratador medio es un hombre joven, en la treintena; me llama la atención de manera especial la figura del hijo maltratador a una madre generalmente sola, generalmente separada.
     
    Es triste decirlo pero lo cierto es que no he conseguido conversar de una forma racional y pausada con ningún hombre a quien yo conozca sobre este tema. Todos se ponen a la defensiva y después pasan a la ofensiva.
    A ver... el maltrato y la muerte a las mujeres no es una apreciación subjetiva paranoica feminista, es una realidad, ¿por qué no podemos hablar de ello y tratar de aportar soluciones?; porque está claro que el sistema punitivo no funciona aquí.
     
    Ellos esgrimen fundamentalmente dos razones: que la violencia psíquica que inflige la mujer es tremenda, y de eso no se dice nada; y que en las separaciones el juez siempre  da la razón a la mujer que se queda con los hijos y el dinero. Y estas situaciones claro, ponen muy nervioso a nuestros congéneres que al parecer no tienen otra salida que la violencia...
    Nadie negará que hombre y mujer son capaces de ejercer la violencia psíquica. Esa famosa maldad sibilina de las mujeres no sé de donde sale, de la historia quizás? será que estamos nosotras detrás de las guerras y dictaduras de este mundo?, parece que seamos ángeles o demonios según convenga; lo cierto es que esta creencia machista la tienen muchos hombres y algunas mujeres.
    Me resulta curioso que se trate de separar la violencia física de la psíquica. Es que el maltratador físico no inflige violencia psíquica a su víctima? el empujón, el bofetón, el puñetazo, la patada o la cuchillada solo se quedan en el castañazo?. Se lo pregunten por favor a cualquiera (hombre o mujer, y principalmente a los torturados). Y además, ese maltrato comenzó por el empujón, el bofetón, el puñetazo, la patada o la cuchillada? a cuánta tortura se sometió a la víctima antes de eso?.
     
    Por otro lado aquí, en este pais la sociedad comienza a cambiar en algunas cosas. Parece que por fin los hombres empiezan a descubrir lo que es la paternidad. Muchos asisten con angustia a su separación o divorcio, comienzan a pedirse guardas y custodias y custodias compartidas. Pero no olviden que hasta ayer mismo no pedían ninguna, ¿cómo pues se les iba a dar?.
     
    Como me temía hoy no puedo seguir, continuaré...espero-
     

    Trata de ¡¡¡¡-BASTA YA DE MUERTAS-!!!!

     

    Cita

    ¡¡¡¡-BASTA YA DE MUERTAS-!!!!
    ¡¡¡¡-BASTA YA DE MUERTAS-!!!!
    Organizado por: Rosa y sus amigos.
    Fecha y hora: viernes, 31 de diciembre de 2010 a las 0:00
    Lugar: El mundo
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    Que se vayan a su p.. pais??

     
    Lo confieso, he debido estar fuera del mundo durante un tiempo. Pero hoy he vuelto a escuchar lo de siempre.
    Sucedió hace nada en una gasolinera. Que una va a pagar esa gasolina tan cara y nada más... pero era imposible no escucharlo. La cajera y el cliente, jaleándose el uno al otro, a voz en grito el cliente, más reposada la cajera.
    "Que si me quieren llamar racista, que me llamen ; pues sí, soy racista... primero los españoles y después los demás... y la cajera: es que es verdad, que parece que estamos prisioneros en nuestro propio país, que los extranjeros tienen más derechos que nosotros... y el cliente... que se vayan a su país... y en este momento se le llenó la boca (de qué?), que se vayan a su puto país".
     
    En ese momento, yo, que no soy de patrias, decidí que no iba a callar más, y le espeté: "un poco de respeto para el país de cada cual". Y el hombre que no salía de su asombro: como?, y se lo repetí, y me lo repítió. Le dije que los españoles nos repartimos por el mundo sin pedirle permiso a nadie. Y... como era de esperar (ironías de la vida), me dijo: y entre ellos yo durante 30 años, y además me fuí a mandar... (Joder! si es que ahora hasta me parece de risa, je je). Y sí, le dije que claro, y ahora tenía la cara de ser más racista que nadie, y le pedí... un poco de respeto para el ser humano. Y me fuí, calentita, cabreada, avergonzada una vez más del mundo en que me ha tocado vivir, orgullosa de demostrar a esa gente que otra gente no piensa como ellos; que su verdad no es la verdad; y triste, muy triste por el mundo que dejo a mis hijos.
     
    Me hubiera gustado decirle a esa cajera... que no es verdad lo que dice, que no, que un extranjero (desgraciadamente) no tiene más derechos que ella, que si su residencia es legal a veces tiene los mismos, la más de las veces tiene muchos menos; y que si no es legal, no es que tenga ninguno, es que tiene menos uno. Que una mentira (los extranjeros tienen más derehcos que nosotros) no se convierte en verdad a fuer de ser repetida.
     
    Me hubiera gustado decirle al otro... que qué le pasa en su vida para tener tanto odio, que cómo no tiene memoria, que nadie se va por gusto de donde proceden sus afectos, que sabe que tanta gente ( de su país) se enriqueció y se enriquece con tanto trabajo esclavo.
     
    Pero sobre todo... que los paises pueden ser una mierda pero que todos los seres humanos somos iguales.
    Me hubiera gustado...